miércoles, 24 de marzo de 2010

Aparatos de Relojería y sus Partes

 Los aparatos de relojería son los aparatos destinados esencialmente a medir el tiempo o a efectuar una operación en función del tiempo. 

Comprende los aparatos horarios llamados portátiles (relojes y contadores de tiempo de bolsillo, de muñeca y similares) o fijos (relojes de pared, de péndulo, de sobremesa, despertadores, cronómetros llamados de marina y similares, relojes para vehículos o contadores de tiempo), los aparatos de control y los aparatos de desconexión, así como en general, las partes de estos aparatos. 

Estos aparatos pueden ser de cualquier materia (incluidos los metales preciosos); pueden también estar decorados, adornados con perlas finas o cultivadas, piedras preciosas o semipreciosas, sintéticas o reconstituidas, etc.   

Un aparato de relojería consta de dos partes principales: el mecanismo y el receptáculo de dicho mecanismo (caja, fanal, urna; etc.). 

Los pequeños mecanismos de Relojería son todos los dispositivos cuya regulación se deba a un volante‑espiral, un cuarzo o cualquier otro sistema capaz de determinar intervalos de tiempo, con un indicador o un sistema que permita incorporar un indicador mecánico. El espesor del mecanismo no debe exceder de 12 mm y la anchura, la longitud o el diámetro no exceder de 50 mm. 

Por mecanismos de relojería completos sin montar o parcialmente montados (chablons), debe entenderse el conjunto completo de los componentes de un mecanismo de relojería sin montar o parcialmente montados (comercializados en esta forma). En el caso de mecanismos con indicador mecánico, pueden estar comprendidas la esfera y las agujas.






Por mecanismos de relojería mecánicos incompletos, debe entenderse los mecanismos montados a los que fallen algunas piezas, independientemente de la esfera, de las agujas y de la tija de la cuerda (por ejemplo, el escape o el puente del barrilete).



Por mecanismo de relojería totalmente electrónico incompleto, debe entenderse un mecanismo montado al que faltan algunas piezas, independientemente de la pila (por ejemplo, el visualizador, una parte del circuito electrónico o componentes de éste). 

Por mecanismo de relojería electrónico con visualizador mecánico, incompleto, debe entenderse un mecanismo al que faltan algunas piezas, independientemente de la esfera, de las agujas, de la tija para poner la hora y de la pila (por ejemplo, el circuito electrónico o componentes de éste o el motor) 

Por mecanismos de relojería en blanco (ébauches), debe entenderse el conjunto de piezas sin montar de un mecanismo de relojería que comprende la platina ‑y, llegado el caso, las platinas suplementarias‑, los puentes, el rodaje, la « minutería», el mecanismo de cuerda y de poner la hora y el conjunto de la raqueta, así como los mecanismos adicionales (por ejemplo, el dispositivo automático, los mecanismos de calendario, cronógrafo, despertador, etc.), pero sin escape, volante‑espiral u otro órgano regulador, muelle real, esfera ni agujas. Los mecanismos en blanco pueden estar provistos del barrilete. 

En un mecanismo de relojería se distinguen las partes siguientes: 
  
1) La armadura, que se compone generalmente de la platina y los puentes. La platina es la placa base del mecanismo, en la que se fijan los puentes por medio de tornillos y de pies. Algunas armaduras llevan, además de los puentes y la platina propiamente dicha, una o varias platinas suplementarias (llamadas, por ejemplo, contraplatina, platina portaesfera, cubreplatina inferior) para mantener ciertas piezas del. mecanismo («minutería», mecanismo de despertador, etc.). 

2) El órgano motor, que hace funcionar el mecanismo. Está constituido generalmente por pesas o muelles; la energía puede también ser la electricidad, las variaciones de presión atmosférica o de temperatura, etc. 

3) El rodaje, es decir, el conjunto de ruedas y de piñones dentados (móviles) que engranan unos con otros para transmitir al escape la energía procedente del órgano motor y realizar la medida del tiempo. 

4) La «minutería», que comprende el conjunto de los órganos que tienen la función de transportar el movimiento de la aguja de los minutos a la aguja de las horas. En los mecanismos que tienen platina portaesferas, la «minutería» está generalmente colocada entre esta platina y la platina propiamente dicha. 

5) El escape, encargado de transmitir al regulador la fuerza necesaria para mantener el movimiento y subordinar el movimiento del rodaje a la acción del regulador. Los diversos tipos de escape son: el escape de áncora, el de clavijas, el de cilindro, el de gatillo, etc. 

6)  El regulador que regulariza el movimiento producido por el órgano motor. Está constituido por un péndulo, por el conjunto volante‑espiral, por un diapasón, por un cuarzo piezoeléctrico o por cualquier otro sistema capaz determinar intervalos de tiempo. 

7)  El mecanismo para poner la hora (de pulsador, de tiro, de báscula, etc.) y de dar cuerda.  

El mecanismo ya montado, al que se le añaden la esfera y las agujas, se monta en el receptáculo

Entre los aparatos de relojería eléctricos (incluso electrónicos), que se clasifican también en este capítulo, se distinguen: 

A) Los aparatos independientes de pilas secas o de acumulador, con pequeña reserva de marcha (del orden de algunos minutos), con un mecanismo de relojería clásico de volante‑espiral o de péndulo, en los que el muelle se enrolla periódicamente a través de un electroimán. 

B) Los aparatos independientes conectados a la red, con gran reserva de marcha (varias horas), también con mecanismo de relojería normal de volante y espiral en los que el muelle se tensa o el peso se levanta entonces periódicamente con un motor eléctrico (síncrono, de inducción, etc.). 

C) Los aparatos independientes con pila seca o acumulador o conectados a la red, con mecanismo de péndulo en el que se mantienen las oscilaciones mediante un dispositivo electromagnético. 

D) Los aparatos independientes de pilas secas o de acumulador, con regulador (diapasón, cuarzo piezoeléctrico, etc.), cuyas oscilaciones las mantiene un circuito electrónico. 

E) Los aparatos independientes de motor síncrono, conectados a una corriente de frecuencia controlada, desprovistos consecuentemente de regulador y constituidos simplemente por el motor y el rodaje.

Entre los aparatos de relojería eléctricos se distinguen:

A) Los aparatos independientes de pilas secas o de acumulador, con pequeña reserva de marcha (del orden de algunos minutos), con un mecanismo de relojería clásico de volante espiral o de péndulo, en los que el muelle se enrolla periódicamente a través de un electroimán. 

B) Los aparatos independientes conectados a la red, con gran reserva de marcha (varias horas), también con mecanismo de relojería normal de volante y espiral en los que el muelle se tensa o el peso se levanta entonces periódicamente con un motor eléctrico (síncrono, de inducción, etc.).

C) Los aparatos independientes con pila seca o acumulador o conectados a la red, con mecanismo de péndulo en el que se mantienen las oscilaciones mediante un dispositivo electromagnético.  

D) Los aparatos independientes de pilas secas o de acumulador, con regulador (diapasón, cuarzo piezoeléctrico, etc.), cuyas oscilaciones las mantiene un circuito electrónico.   

E) Los aparatos independientes de motor síncrono, conectados a una corriente de frecuencia controlada, desprovistos consecuentemente de regulador y constituidos simplemente por el motor y el rodaje. Los aparatos de relojería eléctricos están dotados a veces de dispositivos para ajustar la hora mediante ondas hercianas.

Métodos de los Mecanismos de Relojería   

Medida del espesor. 

El espesor de un mecanismo se mide partiendo del apoyo de la esfera, o de la superficie visible del indicador cuando está incorporado al mecanismo, hasta el plano opuesto más alejado, sin tener en cuenta los tornillos, tuercas y demás piezas fijas que sobrepasen este plano. 

Medida de la anchura, de la longitud o del diámetro.




Conviene medir, según los casos, la anchura, la longitud o el diámetro que están definidos por su eje de simetría‑ sin tener en cuenta la tija de la cuerda ni la corona. 

Un reloj de pulsera es un reloj que se lleva en la muñeca sujeto con una correa de piel, goma o metal.



    Los Relojes de Bolsillos se inventaron en Francia a mediados del Siglo XV, poco después de aplicarse a la relojería el muelle espiral. Al principio tenían forma cilíndrica, variando mucho y con raros caprichos

  Se llaman cronómetros los relojes de alta precisión que están regulados en diferentes posiciones y a temperaturas variables.
    Los cronógrafos se utilizan para indicar la hora y, además, medir intervalos de tiempo relativamente cortos. Los de agujas comprenden, además de las tres agujas habituales (horas, minutos y segundos), dos agujas especiales: la aguja de cronógrafo, que da una vuelta por minuto y puede ponerse en marcha mediante un pulsador, pararla y ponerla a cero, y la aguja contadora que indica los minutos. Los cronógrafos de segundero desdoblado tienen también una segunda aguja de cronógrafo (aguja alcanzadora).

    Un despertador es un tipo de reloj que se utiliza para despertarse mediante un sonido o música a una hora determinada.

    
    RELOJES DE TABLERO DE INSTRUMENTOS Y RELOJES SIMILARES, PARA AUTOMÓVILES, AERONAVES, BARCOS O DEMÁS VEHÍCULOS: Son los relojes con caja y mecanismo, especialmente construidos para montarlos en el salpicadero, el volante, el espejo retrovisor, etc., de los vehículos (coches, carros, motos, aviones, embarcaciones, etc.) sin tener en cuenta la naturaleza ni el espesor del mecanismo: En general, se trata de relojes eléctricos, frecuentemente electrónicos, de cuerda automática o de relojes mecánicos de ocho días.
  Relojes de Pendulo: Su funcionamiento está regulado por un péndulo, la fuerza motriz es la acción de la gravedad que actúa sobre una masa suspendida de una cuerda arrollada alrededor de un cilindro, el cual transmite el movimiento al piñón que mueve la rueda.  
   El reloj patrón controla y sincroniza una red de relojes secundarios. Sirve como referencia horaria fiable y precisa a redes informáticas y automatismos.

    Los relojes secundarios que indican las horas y los minutos reciben los impulsos de mando al transcurrir cada minuto o incluso cada treinta segundos. Están provistos de un electroimán cuya armadura, rotativa u oscilante, arresta el rodaje y la « minutería»; cada impulso de corriente emitido por el reloj patrón hace avanzar un paso el minutero (minuto o medio minuto). Los relojes secundarios con segundero llevan, además de la aguja horaria y el minutero, un segundero central. En este caso, el reloj patrón debe tener, además del contacto para los minutos, un dispositivo especial que genere impulsos cada segundo. Existen también relojes secundarios que indican solamente los minutos y los segundos (para la regulación de los relojes, principalmente). Estos pueden ser interiores o exteriores, con dos o más esferas, de mesa, etc.
    Los registradores de asistencia, permiten controlar las entradas y las salidas de las personas en las fábricas, talleres, etc. Estos aparatos se presentan en forma de pequeña caja que contiene como órganos principales un reloj, un fechador accionado por un mecanismo de relojería, un martillo y una cinta entintada. El obrero inserta la tarjeta en el aparato, acciona el martillo mecánica o electrónicamente con lo que se produce la impresión del día, la hora y el minuto de paso. Las tarjetas permiten calcular el número de horas de presencia. Lo más frecuente es que se utilicen relojes eléctricos o relojes mecánicos de ocho días. Pueden ser independientes, estar unidos a un reloj central o hacer ellos mismos el papel de relojes patrón; en este último caso, accionan a veces un dispositivo sonoro o siren.



Los relojes de control de frecuencia para centrales interconectadas, redes de relojes síncronos, relojes de contacto, interruptores horarios, etc. Estos relojes están provistos de un cuadrante que indica la hora astronómica, la hora síncrona y las desviaciones de marcha. Constan esencialmente de un mecanismo indicador de las desviaciones de marcha, un mecanismo de reloj secundario regido por un reloj patrón y que indica el tiempo astronómico, un mecanismo de reloj síncrono y diversos dispositivos de contacto, de señalización y de reglaje.

Los cronómetros científicos, llamados a veces «cronoscopios», para medir la duración de los fenómenos cortos limitados al cierre o apertura de contactos eléctricos. Se utilizan para medir el tiempo de reacción del sujeto en los exámenes sicotécnicos, etc. Constan como órganos principales de un motor síncrono, un acoplamiento electromagnético y un contador con cuadrante de segundos y centésimas de segundo, todo ello contenido en una caja. Al utilizar el aparato, el motor síncrono gira permanentemente y está acoplado al contador durante la duración del fenómeno

El Parquímetro es un aparato destinado a regular el tiempo de estacionamiento de los vehículos en un determinado lugar
 

Los contadores deportivos de mesa y los contadores para estadios, que indican en minutos y segundos los tiempos de llegada o de juego


Los contadores de segundos, que se utilizan para controlar la duración de una operación. Están provistos de un cuadrante de segundos, totalizador de minutos y una palanca de parada y puesta en marcha. 
La letra B es el contador de segundos

Los contadores de duración de las conversaciones telefónicas, que funcionan como contadores de segundos y están provistos a veces de un dispositivo sonoro. 

Los cronógrafos registradores para deportes, con mecanismo de relojería síncrono regido por un oscilador de cuarzo. Estos aparatos registran el tiempo por centésimas de segundo y al mismo tiempo los números de orden, bien fotográficamente, o bien, por impresión o perforación de una banda de papel que se desplaza a velocidad constante.
Los contadores de minutos, son contadores de tiempo que producen un sonido después de un número de minutos determinado (hasta 60 generalmente). Están provistos de un mecanismo de despertador y de una esfera graduada habitualmente de 0 a 10, 0 a 30 o de 0 a 60. Se utilizan en todas las actividades en que deba controlarse la duración de una operación.
La letra C es el contador de minutos

Los interruptores horarios son los aparatos para regir circuitos de alumbrado (de alumbrado público, de escaparates de tiendas, de cajas de escalera, de anuncios luminosos, etcétera), de circuitos de calentamiento (calentadores de agua, calientabaños, etc.), de instalaciones frigoríficas, de estaciones de bombeo, etc.


Los relojes cambiadores de tarifa, de contacto, de conmutación o de tarificación son los aparatos para accionar relés de contadores de tarifa, de conectores disyuntores, de registradores, etc. Sin embargo, la terminología depende más bien sobre todo de la intensidad de la corriente de utilización. Estos diversos aparatos comprenden esencialmente un mecanismo de relojería mecánico o eléctrico o un simple motor síncrono, y tienen generalmente una esfera con agujas o sin ellas, un dispositivo de regulación de las horas de funcionamiento (palancas, jinetillos, clavijas), así como sistemas de relés de mando, interruptores y conmutadores. El conjunto está contenido en una caja con bornes. La esfera indica generalmente las horas y a veces también los días y meses; en la periferia tiene palancas, jinetillos o clavijas que activan en las horas deseadas los dispositivos de contacto.



Los interruptores para el cierre y apertura del circuito de alimentación de aparatos eléctricos (receptores de televisión, planchas, lavadoras, iluminación de billares, etc.) en los que la conexión se produce introduciendo monedas y la desconexión mediante un motor síncrono, determinándose el tiempo transcurrido entre las dos operaciones por el número de monedas introducidas por el usuario


Piedras: Las principales piedras que se utilizan en relojería son los rubíes, el zafiro y el granate (naturales o sintéticas), a veces el diamante. En relojería barata, se utiliza a veces el strass o se sustituyen las piedras por cápsulas de metal
Las esferas: Llevan generalmente divisiones o cifras para indicar las horas, los minutos o los segundos. Pueden ser planas o abombadas y suelen ser de latón plateado, dorado, pintado, oxidado o recubierto de otro modo, de cobre esmaltado, de oro o de plata, a veces de papel, de vidrio, de cerámica o de plástico. Las cifras se hacen por diversos procedimientos (calcado, pintura, estampado, aplicación, etc.). Las esferas pueden llevar cifras o índices luminosos. Están fijas a la platina o, llegado el caso, a la platina suplementaria, llamada portaesferas, mediante tornillos, pies o por un círculo metálico exterior.

Agujas: Son los indicadores de las horas, minutos y segundos. Las pueden ser planas o abombadas, se hacen de acero, de latón o de cobre, casi siempre pulido, pavonado, oxidado, niquelado, cromado, plateado, dorado o chapado, a veces de oro o incluso de hueso. Las luminosas llevan huecos llenos de una composición a base de sales radiactivas (radiotorio, mesotorio, etc.). Existe un gran número de modelos de agujas, cuyo estilo se combina con el de la esfera.